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Cuidá tu piel con ingredientes naturales


¡Levante la mano a quién le gusta pasar tiempo al aire libre! No importa la época del año, nos encanta aprovechar los días lindos. Hacer deporte, recorrer algún parque o pasear a nuestra mascota en algún espacio verde.

Cualquier excusa es buena cuando se trata de tomar un poco de vitamina D. Pero, si bien conocemos y respetamos los cuidados básicos, en todas las estaciones el sol termina convirtiéndose en una amenaza.

 

Seguí estos tips Electrolux y aprendé a cuidar tu piel con ingredientes naturales.

 

Estamos seguros que alguna vez te quemaste cual camarón pasando una tarde en la pileta o en la playa. Si estás acostumbrado a estar al aire libre te conviene saber cuáles son las consecuencias que aparecen cuando estás un rato de más bajo los rayos UV.

Hay tres tipos de quemaduras que pueden aparecer al exponerse bajo el sol. Las de primer grado son las más comunes y de menor riesgo, aparecen en tu piel como una mancha de color rojizo; las de segundo grado deben tener un tratamiento mucho más cuidadoso, ya que presentan ampollas, y las de tercer grado provocan heridas profundas y hasta muerte de tejidos (los labios son las víctimas más comunes a este tipo de quemaduras, mostrándose resecos y con cortaduras).

Para evitar este tipo de lesiones debemos tener mucho cuidado a la hora de exhibirnos a los rayos solares. Caminar por la vereda con sombra o usar un poco de protector cuando querés broncearte no es suficiente.

  • Utilizá protector solar siempre. No hay excusa. Consultá con tu dermatólogo qué tipo de protección necesita tu piel y comprate un buen protector facial, corporal y labial.
    Recordá aplicártelo 30 minutos antes de salir al aire libre y reponerlo cada 2 horas si estás en contacto con el agua.
  • Evitá estar al sol entre las 11 am y las 5 pm. En este horario el sol está en su máximo esplendor y puede provocarte quemaduras más intensas.
  • Usá sombrero o gorra y lentes con factor UV. Se ocuparán proteger tu cuero cabelludo y tus ojos de los rayos UV. De esta manera, evitás cualquier tipo de insolación e incidentes oculares.
  • Si el día está nublado o hace frío, protegete igual. Como dijimos anteriormente, la protección no tiene época del año. Tanto en verano como en invierno, seguís estando expuesto.
  • Hidratate constantemente. Nuestro cuerpo está compuesto en su mayoría por agua. Es importante ingerir líquidos antes, durante y después de estar bajo el sol.

Ya conocés los cuidados fundamentales para evitar cualquier tipo de quemadura. Si seguiste estas recomendaciones (o te olvidaste de un par) y aun así quemaste tu piel, descubrí las recetas fáciles de remedios caseros que preparamos para ayudarte.

 

Cuidá tu piel con ingredientes naturales en simples pasos.

 

Este tipo de curaciones son más comunes de lo que te imaginás. Te las recomendó tu abuela, tu homeópata o las leíste en algún libro sobre medicina no tradicional.

Todo lo que necesitás está en tu casa. Los ingredientes para crear estos remedios para piel irritada son simples hierbas, frutas o verduras pero, aplicados de una manera especial, alivian y ayudan a la regeneración de las células.

Seguí nuestras indicaciones y hacé tus propias preparaciones para cuidar tu piel.

  • Normalizá la temperatura. Es el primer paso a seguir. Podés hacerlo con hielos cubiertos con una toalla finita o con gasa mojada en agua fría.
  • Hidratá todo tu cuerpo. Existen distintos métodos para hacerlo. Guardá una papa o un pepino en tu heladera durante 1 hora, cortarlo en rebanadas finitas y esparcirlas por tu cuerpo, o bien prepará té negro (esperá a que se enfríe) o mezclá bicarbonato de sodio con agua fría y rocialo sobre la piel afectada. Cualquiera de estas ideas te refrescará y ayudará a sanar los tejidos.
  • Aplicá lociones regenerativas. Utilizá yogurt, aceite de coco o aloe vera y untalo en las zonas donde tengas quemaduras. Otra buena opción es crear tu propio aceite cocinando aceite de oliva extra virgen con manzanilla a baño maría durante 1 hora y media. Colá la preparación y aplicala con un algodón donde sea necesario. ¡Repetí este procedimiento las veces que quieras!
  • En caso de que tu piel siga irritada, consultá a tu dermatólogo o médico de cabecera. Es mejor prevenir que curar. La piel es una zona muy delicada, procurá protegerla yendo a un especialista que te recete lo que ella realmente necesita.

Los rayos UV seguirán presentes durante el año y lo mejor que podemos hacer es estar preparados para enfrentarlos. Ahora ya sabés: mantenete hidratado, protegé tu cuerpo con prendas adecuadas y usá protector solar siempre.

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