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Aprendé a rebrotar vegetales


Las huertas hogareñas son una tendencia que tienen impacto desde hace años. Un amigo, alguien de tu familia o un famoso te mostró sus plantas aromáticas, tomates cherry o ajíes y te metió la idea en la cabeza. Estamos seguros de que, alguna vez, te propusiste armar la tuya pero, por cuestiones de tiempo o espacio, no pudiste lograrlo.

Hoy te proponemos que armes tus propias germinaciones con vegetales. ¿Cómo? Es muy sencillo. Te contamos todos los secretos para tener plantaciones rápidas, sencillas y variadas que te ayuden a incorporar distintos nutrientes en tus comidas y te permitan ahorrar en tus compras.

Existen dos maneras de rebrotar tus alimentos: en agua y en tierra.

También hay algunas verduras que se germinan utilizando ambas técnicas. Lo importante es prestar atención y entender que cada una de ellas necesitan tiempo y dedicación.

Tené en cuenta los elementos que vas a utilizar: recipientes limpios y, preferentemente, transparentes, tierra fértil y espacios con luz solar. Si bien el procedimiento en sencillo, las germinaciones son un proceso que puede demorarse según las condiciones del ambiente elegido y las climáticas. Así que, antes de empezar, llenate de paciencia y amor. ¡Pronto verás los frutos!

¡A plantar!

Es el método más simple y el que necesita (un poquito) menos de atención. Si plantaste semillas alguna vez o trasplantaste una planta de una maceta a otra, te vas a dar cuenta que los pasos son muy similares.

Para hacer nuestras germinaciones en tierra vamos a necesitar tierra fértil, una maceta o espacio verde para plantar y agua. Si tenés en tu casa elementos de jardinería (como pala o guantes) podés sumarlos a la lista, pero no son recursos indispensables para esta tarea.

Seleccionamos los vegetales más útiles en tu día a día y los más sencillos de rebrotar:

  • Tomate, rico en vitaminas y antioxidante.

Ya no va a ser necesario que visites el supermercado cada vez que quieras hacer tus ensaladas. ¡Tener tus propios tomates es muy sencillo! Sólo tenés que cortar el tomate en rodajas de medio cm aproximadamente. Rellená una maceta con tierra fértil o esparcí directamente las rodajas en el suelo. Cubrí el tomate con una capa de tierra de medio cm de grosor. Regá y mantené hidratada la germinación. ¡En 5 días aparecerán los primeros brotes!

Para que tus tomates crezcan sanos procurá ubicar la maceta en un lugar cálido.

  • Ajo, fuente de vitaminas y descongestivo.

Si bien requiere muy poco preparativos, el ajo se toma su tiempo para ofrecer nuevos frutos (de 7 a 9 meses). Así que, si decidís hacer esta germinación, tomala con mucha calma.

Como primer paso, ubicá el lugar donde vas a plantar. Agarrá la cabeza de ajo (podés comprarla en el supermercado o en la verdulería) y seleccioná los dientes que se encuentren en los extremos. Enterralos a 2 o 3 cm de profundidad y tapalos suavemente. Regá la zona y ¡a esperar! En 2 semanas verás tus primeras germinaciones.

  • Jengibre, antiinflamatorio y digestivo.

Sus grandes beneficios lo hacen un infaltable en tus cultivos. El primer paso es elegir un lugar con sombra parcial y que permita a las raíces de esta planta crecer de forma horizontal. Una vez seleccionado, remojá durante 12 horas en agua tibia el jengibre que vas a germinar. Rellená una maceta con 1 parte de abono (lo encontrás en viveros) y 3 partes de tierra fértil. Colocá la raíz del jengibre con el brote apuntando hacia arriba y cubrí con 5 cm de tierra. Humedecé el cultivo y mantené esa humedad durante el proceso de crecimiento de los brotes.

  • Aloe vera, regenerador y cicatrizante.

¡Uno de nuestros recursos preferidos para cuidar la piel! Lo elegimos porque creemos que es muy fácil de rebrotar y está bueno tenerlo a mano en nuestro hogar.

Te conviene realizar la germinación en una maceta de barro con 5 cm de grava en el fondo para facilitar el drenaje de la planta. Seleccioná un brote de aloe y ponelo en la maceta junto con tierra fértil. Llevá la plantación a un lugar húmedo donde reciba luz solar y regala cada 15 o 20 días.

Agua que no has de beber, ¡usala para germinar!

Otra manera de rebrotar tus plantas es utilizando el agua como principal recurso. La característica distintiva de esta técnica es que necesita un extra de cuidado en relación con las plantaciones en tierra. Esto se debe a que debemos estar atentos en el estado del agua y de los cultivos para evitar que se pudran.

Para realizar nuestras germinaciones de esta forma necesitaremos bowls o recipientes traslúcidos, macetas o un espacio para plantar, tierra fértil y, obviamente, mucha agua. ¿Estás listo? Empecemos:

  • Palta, nutritiva y deliciosa.

¡Para todos sus fans! Tener tu propio árbol de palta es muy simple. Sacá el carozo sin cortarlo y lavalo con mucho cuidado. Clavá escarbadientes en sus extremos, de manera que la parte inferior de la semilla se pueda sumergir en el agua sin mojar la zona superior. Poné todo en un recipiente traslúcido con agua y hacé el recambio cada 5 días. Los brotes aparecerán en 8 semanas, aproximadamente, cuando la parte de arriba se agriete.

Una vez que el tallo haya crecido unos 20 cm, cortalo a la mitad y esperá hasta que vuelva a tener esa altura para trasplantarlo. De esta manera, fortaleceremos el cultivo. Al pasarlo a tierra, dejá la mitad del carozo descubierta y mantené la humedad en la plantación.

  • Apio, un potente depurativo.

¡Ideal para disfrutar en sopas o en ensaladas! Para llevar adelante el rebrote de esta verdura necesitás cortar la base de la planta y ponerla en un bowl con agua que cubra hasta la mitad de su altura. Dejalo reposar allí por 20 días. Luego, sacale las hojas que se encuentren por fuera del centro y trasplantalo a una maceta con tierra fértil. Cubrí con tierra toda la planta hasta llegar al brote y regá.

  • Ananá, diurético y analgésico.

Una buena opción para aprovechar lo que no se consume de esta fruta tropical. Elegí un ananá que no esté maduro y recortá la corona. Sacá las hojas que estén cerca de la base y ubicá esta parte del ananá en un recipiente con agua que sostenga la fruta. Es muy importante que la germinación reciba mucha luz y no esté expuesta al frío. Esperá unmes y trasplantá la germinación a una maceta con tierra fértil, quitándole las hojas secas. Rellená con tierra hasta cubrir todo el centro y regá con agua mezclada con enraizante.

  • Zanahoria, reparadora de células.

Un alimento que siempre está presente en tu heladera. Cortá la parte superior de la zanahoria y fabricá la base de tu cultivo. Limpiala y colocala en un bowl con agua sin cubrirla completamente. Esperá 10 días y llevala a tierra fértil. Tené en cuenta que la raíz de la zanahoria es alargada, por lo tanto, el espacio elegido debe tener profundidad. Tapá la base con tierra dejando por fuera los brotes y regá con abundancia.

Una huerta, infinitos beneficios

Ahora ya sabés. Existe otra manera de tener tu heladera llena: ¡tus propios cultivos! Una opción natural y sencilla que no necesita práctica ni muchos elementos para aprovechar hasta el último recurso de tus alimentos. Sólo es cuestión de animarse y probar. ¿Qué alimento vas a germinar hoy?

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